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Michelle Carrasco

 

 Cada vez que se incorpora un nuevo asesor tenemos muchos motivos para dar gracias y para celebrarlo. El primero, es que suele tratarse de un proceso largo. Generalmente, primero se ha involucrado en la obra estudiantil en su etapa de instituto o universidad, puede haber estado apoyando como Doulos a otros estudiantes o profesionales, ha visto claro que Dios le ha llamado a servirle de esta manera específica, ha estado orando, ha buscado un equipo de apoyo que pueda hacer sostenible su dedicación, tiene el respaldo de los miembros de gbunidos y después de todo esto, comienza su etapa acompañando a los estudiantes.

En segundo lugar, también es un motivo de agradecimiento porque hay muchas necesidades, muchos frentes, muchas ciudades, muchas personas, muchas cosas que se podrían hacer… y nos encontramos con limitaciones. Pero somos los que tenemos que ser, y seguimos pidiendo a Dios que, si es su voluntad, envíe más obreros a su mies.

Por eso, Michelle Carrasco es una respuesta a esta oración y estamos muy contentos de su llegada.  Queremos conocerla un poquito más:

michelle carrasco

 

Tengo 26 años, nací en Quito (Ecuador), pero a los 5 años mis padres decidieron emigrar a España y llegamos a Alcoy, una pequeña ciudad del interior de Alicante en la que crecí y viví hasta mi etapa universitaria, que decidí mudarme a Alicante. Estudié Publicidad y RRPP, una carrera que me abrió muchas puertas y disfruté muchísimo, pero dejé aparcada para mudarme a Inglaterra con un claro propósito: estudiar en un seminario. Fueron dos años de preparación que finalizaron en 2020 y me trajeron de vuelta a “la millor terreta del món”. Ahora estoy casada con Cristian y junto a nuestros perro, gato y dos conejos vivimos en Monforte del Cid.

 

 

¿Qué momentos clave o puntos de inflexión te llevaron a ver claro que Dios te llama a trabajar con jóvenes?

 

Siempre tuve el deseo de trabajar con jóvenes y/o adolescentes. Desde muy pequeña soñaba ser como mis líderes o pastores de jóvenes, o como aquellos misioneros que visitaban mi iglesia local, pero nunca fui realmente consciente de ello. 

En 2017, IFES organizó su congreso llamado Presence en Alemania. La doulos de GBU Alicante, Sonia, tiene gran relevancia en todo este proceso porque me motivó a ir con mucha insistencia. Ella dice que sabía que el Señor tenía algo para mí y lo cierto es que allí cambió todo. Ese fue mi punto de inflexión. Comprendí cuál era mi misión de una forma más profunda y cobró más sentido e intencionalidad. Esa fue la motivación de ir a Inglaterra para formarme. Quise quedarme, pero mi corazón estaba aquí y ahí fue cuando entró en juego GBE.               

               

¿Cómo conociste GB Unidos y de qué maneras has estado involucrada?

Los GBU siempre han estado resonando a mi alrededor, pero nunca había conocido a alguien que estuviese involucrado. En mi segundo año de carrera encontré a los GBU Alicante y me encantó, hasta al punto de involucrarme al máximo en la visión de ser discípulo de Jesús colaborando en su misión en la universidad, cuando el deseo de compartir el evangelio en el entorno en el que Dios nos había puesto, estudiar la Biblia, defender nuestra fe y crear unidad, caló en mí. Este grupo aportó mucho a mi crecimiento personal y espiritual. Puedo decir que en esa etapa se despertó mi llamado: la misión en el lugar de estudio. 

 

¿Qué es lo que más te impulsa a servir como asesora de GBE?

Desde muy pequeña tuve pasión por el servicio y amor por las personas; nunca ha sido raro verme entre los adolescentes. Hace un par de años, los adolescentes de mi iglesia local empezaron a aumentar rápidamente en poco tiempo y la gran mayoría llegaba con problemas emocionales muy fuertes: falta de figura paterna, matrimonios rotos, familias desestructuradas, relaciones sexuales a temprana edad, falta de identidad, problemas con adicciones, etc. 

En muchos aspectos me sentía identificada con ellos, había pasado por muchas de las cosas que pueden hacer tambalear tu fe en esas edades tan delicadas y me sentí con la responsabilidad de acompañarlos. Poco a poco me di cuenta que esa realidad se extrapolaba a las iglesias amigas, a familiares, a amigos e incluso a desconocidos. 

 

Lo que más me impulsa es ver a estudiantes de instituto siendo transformados por Jesús y transformando su entorno. Hacer posible la Gran Comisión e ir y hacer discípulos juntos es un sueño. Deseo de todo corazón que puedan conocer a un Jesús real, que sea cercano a ellos y puedan abrir sus puertas a la fe.

 

¿Con qué grupos de GBE vas a estar trabajando y en qué momento se encuentran?

Estaré trabajando con la zona del Levante, más concretamente con los grupos de Valencia, Murcia y Cartagena. Los tres bien establecidos aunque con la falta de asesor hasta ahora. Los doulos han hecho un trabajo enorme, especialmente en este último año, y es digno de mención y agradecimiento. Nuestro deseo también es poder tener GBE Alicante y estamos orando por ello, para que el Señor abra puertas y haya una buena respuesta. 

 

¿Cómo ves a los jóvenes y adolescentes de hoy y cuáles crees que son sus principales necesidades?

Creo que la adolescencia no es solo una etapa de transición hacia la juventud y vida adulta, sino un periodo de la vida con sentido propio y crucial para la vida posterior. Esto afecta a todos los niveles. 

Desde el punto de vista mental, es cuando empiezan a analizar la realidad familiar, escolar y social; y también a diferenciar entre cómo son y cómo podrían ser estas instituciones, siendo muy críticos con la realidad que les rodea. Es una época de desilusión o de idealismos. Y, en la búsqueda de respuestas, se ven expuestos a una cantidad enorme de realidades que puede poner en duda su identidad. Consolidan su sentido de la identidad personal, sexual y social, tomando decisiones que en muchos casos tendrán una importancia decisiva para el resto de sus vidas. 

Por eso veo que sus necesidades son muchas desde lo emocional hasta lo espiritual, pasando por la búsqueda de identidad y referentes, las adicciones, las carencias en el núcleo familiar, las presiones sociales, por la falta de autoestima, salud mental o por el futuro. Pero siguen siendo el presente de nuestras iglesias, familias y sociedad, y por eso tenemos que invertir tiempo y recursos en ellos.

 

¿Cómo crees que las iglesias pueden ayudar de manera específica a los adolescentes?

Michelle CarrascoEstos últimos años, la era de la información ha estado más presente que nunca, la sociedad ha evolucionado más rápido de lo que pensamos y de una manera inesperada. Esto ha hecho que como Iglesia no estuviéramos preparados para los cambios que hemos sufrido como colectivo, perjudicando a los jóvenes y adolescentes ya que, mientras la Iglesia estaba intentando entender el mundo en el que vivimos, ellos ya están viviendo en ese mundo, sufriendo sus consecuencias y planteándose cuestiones para las que no teníamos una respuesta relevante.

Creo que Jesús es el ejemplo perfecto de implicación máxima como respuesta a necesidades concretas.

No recuerdo quien compartió conmigo esto, pero en el camino a Emaús (Lucas 24:13-15), Jesús nos deja grandes enseñanzas. Jesús tomó la iniciativa: se acercó para caminar con ellos, él fue a su encuentro en su caminar. Jesús no les obliga a salir de él, ni les dice qué deben hacer; simplemente se hace cercano a ellos para escuchar y participar de su trayecto. Se acercó a su realidad poco optimista, llena de confusión y desánimo, aún así decidió aceptarla y desde la misma, les acompañó. En el momento adecuado, cuando la cercanía ya era un hecho y no solo una intención, Jesús hizo relevante la Palabra de Dios para sus vidas, tendiendo puentes entre lo que sentían y vivían y lo que Dios dice. Fue después de esto que los ojos fueron abiertos y pudieron reconocer a Jesús, fueron ellos reconociéndole sin trampa ni cartón. Su situación cambió y regresaron con otra perspectiva y actitud. 

Acompañarlos en el proceso es fundamental, escuchar sus dudas, tocar temas incómodos pero necesarios, guiándoles hacia un conocimiento de las Escrituras y no poner en duda la realidad que viven, son cosas prácticas que podemos hacer para ayudarles en sus necesidades.

 

Llevas unos meses buscando un equipo de apoyo que te permita comenzar tu trabajo cómo asesora. ¿Cómo ha sido este proceso y como está tu sostenimiento en este momento?

Me gusta compararlo con los mosaicos de vidrio que podemos encontrar en muchos edificios, especialmente en las iglesias católicas, porque si miras una pieza en especifico da la sensación que es un cristal roto, que trabaja solo y que carece de sentido, pero si das unos pasos hacia atrás te das cuenta que forma parte de un conjunto de pequeños trozos rotos capaces de crear una obra maestra diseñada por un increíble creador. Han sido meses llenos de dudas y momentos en los que no veía la luz, pero he estado rodeada de personas que no solo han orado por mí sino que han estado acompañándome activamente en este proceso y que celebran este comienzo. Les estoy tremendamente agradecida. 

En este momento mi sostenimiento está a un 50%, queda otro 50% para el ideal, por lo que aún queda trabajo por hacer y puertas que tocar. Confío en que Dios es quien guiará mis pasos y que su voluntad es la que prevalecerá.

 

¿Cómo podemos colaborar con el ministerio que estás llevando a cabo?

¡De muchas maneras, somos un equipo! Uno de los grandes regalos que Dios nos da es la oportunidad de servir y colaborar juntos. 

La primera y la más destacable, desde mi punto de vista, es orando. La oración es uno de los elementos más importantes en la vida de un cristiano y en la misión de los GB Unidos no es una excepción. 

¡Amar es compartir! La segunda es compartiendo este ministerio con tus amigos, familiares, iglesia local o personas de interés y dándolo a conocer. Creo que haciendo esto no solo acercamos el ministerio de GBE a las personas sino que también les estamos haciendo partícipes de lo que Dios está haciendo.

La tercera es dando. Ofrendar es la manera que tiene Dios de involucrar a todo su pueblo en la extensión del Reino. La generosidad, o el dar y recibir, es transformador y crea lazos de unidad fuertes y sólidos. Estoy convencida de que nuestros donantes no solo están financiando el ministerio, sino que están participando con nosotros en él, haciendo que sean parte en la misión de dar a conocer a Jesús entre los estudiantes de instituto. Los donativos regulares, sean grandes o pequeños, son una de las mejores maneras de apoyar este ministerio y mantener la sostenibilidad del mismo.

 

¿Qué destacas de un ministerio como GB Unidos?

Lo primero es que agrupa a las diferentes secciones de las etapas de una persona y los acompaña en cada una de ellas: secundaria (GBE), universidad (GBU), profesionales (GBG) y la editorial Andamio. Dando a cada estudiante y profesional en España la oportunidad para escuchar y responder al evangelio de Jesús. A través del discipulado, es decir, ser y hacer discípulos de Jesús en el mundo estudiantil y profesional. 

Además, es un ministerio que trabaja mano a mano con las iglesias locales y existe solamente en relación a ella. Es el brazo de la iglesia dentro del mundo estudiantil y profesional, pero trabajamos en conjunto porque entendemos la necesidad de cada miembro y la importancia del cuerpo. 

Todo esto siendo fieles a la Palabra de Dios y a su voluntad. 

 

¿Puedes compartirnos algunos motivos de oración para estar orando por ti?

Los nuevos comienzos no son fáciles, así que me encantaría que pudierais orar por ello, que el Señor me de la dirección correcta y las herramientas necesarias para este tiempo. Poder llegar a completar los fondos necesarios antes de diciembre para poder dar continuidad al trabajo. Estamos preparando presentaciones en varias iglesias de la zona del Levante para compartir visión y hacerles partícipes del trabajo que se realiza a través de GBE. Por los CIC’s que quedan o que están teniendo lugar, en especial por el del sureste ya que esperamos que sea el punto de cohesión de mis zonas de trabajo y puedan ir estudiantes de la provincia de Alicante (obra pionera).

 

¿Quieres apoyar el ministerio de Michelle?