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GBU Almaden y Guinea Ecuatorial

Wilfredo está siendo una pieza clave abriendo camino en Almadén y en Guinea Ecuatorial

 

En febrero 2020 pude viajar de Malabo (en la isla) a Bata (zona continental) y pasar un fin de semana con el equipo de la misión bautista. Bata es la segunda ciudad más importante a nivel económico y a nivel universitario tiene muchos campus, en especial está la facultad de medicina. Antes de ir, pedí a estudiantes de Malabo si tenían contactos de estudiantes creyentes en Bata para conocerlos. Uno de los estudiantes con los que contacté y que no pudo asistir fue Wilfredo. Él tenía que viajar a España ese fin de semana porque le habían dado una plaza en la universidad de Almadén, Ciudad Real. Así que, me enfoqué en los estudiantes que había en Bata y que perdí un poco el contacto con Wilfredo. 

En abril regresé a España a raíz del Covid-19 y empecé a trabajar con estudiantes guineanos que actualmente están aquí. En octubre recibí la carta de oración de un pastor, Francis Arjona, en la que hablaba de unos estudiantes guineanos en Almadén a quienes estaba discipulando. Contacté con Francis para saber más y conocer a esos estudiantes. Él me pasó el contacto del estudiante más comprometido del grupo y cuando le escribí resultó que era Wilfredo y que ya habíamos tenido una conversación meses antes cuando visité Bata.

Llamé a Wilfredo para conocerlo mejor e invitarle a nuestros encuentros de GBU Guinea online. No sólo se empezó a conectar él sino también sus compañeros de piso guineanos. Resulta que cuando Wilfredo llegó a Almadén preguntó a su profesora del grado sobre dónde podía encontrar una iglesia evangélica porque él era cristiano. Justo esa profesora había aceptado a Jesús recientemente y estaba teniendo un discipulado junto a su marido con Francis así que invitó a Wilfredo. ¡Fíjate cómo el Señor ha ido poniendo diferentes personas en esta historia!

 

GBU almaden y Guinea Ecuatorial

 

Me emociona pensar en todo lo que Dios está construyendo silenciosamente, poco a poco, y con buenos fundamentos. 

                                                                                                                           Aida Banyuls

 

En febrero 2021 (¡justo el mismo fin de semana que estuve en Bata pero un año después!) pude viajar de Madrid a Almadén para finalmente conocer a Wilfredo en persona, también a su profesora y a FrancisPara mi sorpresa cuando llegué no sólo estaba él sino que había cuatro estudiantes guineanos más, entre ellos dos que no creen en Jesús y uno que le acababa de aceptar.

En esa reunión pudimos hablar de cómo el Señor había entrelazado todo y compartir la alegría por lo que había pasado pero también pudimos hablar de Dios a los dos estudiantes no creyentes (¡puedes orar por ellos!). Finalmente, le comenté a Wilfredo sobre la posibilidad de tener un grupo estudiantil pionero en su campus de Almadén y empezamos a trabajar eso con la futura asesora de Ciudad Real, Marta Ruíz, para que pudieran cuidarlos desde GBU Ciudad Real. 

Wilfredo y los cuatro estudiantes en Almadén están conectados con el grupo en GBU Guinea y asistiendo a los encuentros nacionales online. Wilfredo sigue contactando a otros conocidos que tiene para añadirlos al grupo y está apasionado por ser luz en el lugar donde Dios lo ha puesto los próximos años

Cuando escribo esta carta, coincide que estoy leyendo la carta a los Filipenses en la que Pablo cuenta lo que le está pasando y cómo las circunstancias cambian por completo. Pablo tenía planes concretos en Roma pero Dios abre un camino muy diferente para compartir el evangelio con los guardias de la prisión, ¡los cuales después podían influenciar a otras personas! Me hace pensar en todos los cambios del 2020 y cómo Dios está usando a estudiantes aquí para seguir con la obra pionera de Guinea Ecuatorial desde fuera de Guinea. Estos estudiantes luego podrán influir en otros, y cuando vuelvan a Guinea serán pilares del movimiento estudiantil en su país.

Es cierto que trabajamos a distancia a través de la pantalla y algunas cosas están siendo más complicadas que cuando estaba en Malabo, pero me emociona pensar en todo lo que Dios está construyendo silenciosamente, poco a poco, y con buenos fundamentos. 

 

 

Esta historia la compartió Aida Banyuls en su carta de oración y le invitamos a compartirla aquí también porque nos encanta ver de forma evidente cómo Dios interviene a su manera y que aunque Dios cuenta con nosotros, la obra estudiantil y profesional es Su obra. Aida es actualmente asesora de GBU en Madrid y está iniciando el movimiento estudiantil en Guinea Ecuatorial. Puedes conocer más historias de estudiantes en Guinea Ecuatorial o sobre cómo Dios abrió puertas para que Aida sirviera en este país.