En el día a día, los profesionales vinculados a GBG llevan a cabo su trabajo y al mismo tiempo entienden su profesión como un lugar de misión, un área en la que ser de impacto, en la que brillar, en la que compartir a Jesús. Queremos conocer a estas personas anónimas y conocer sus desafíos, sus luchas y acercarnos a su realidad. Hoy entrevistamos a Stoian Markov, administrador de Hidromek West y presidente del Comité Organizador de Smopyc.

Stoian Markov


Hola Stoian, ¿podrías explicarnos qué haces de lunes a viernes?

Mi puesto de trabajo tiene mucha carga y responsabilidades, y una gran variedad de tareas –dirigir a un equipo de gente de diferente nacionalidad, edad, cultura; dirigir la filial europea de una empresa de Turquía; desarrollar el mercado en diferentes países de Europa Occidental etc–. Por el carácter del trabajo, tengo una jornada extensa (a veces incluyendo los fines de semana) combinando viajes nacionales e internacionales. Puede ser que la jornada semanal sea de 50-60 horas. Normalmente voy a la oficina sobre las 07:30 h., para mi es el mejor momento para orar. Una vez empieza el día, no me doy cuenta de lo rápido que pasa.

Me encuentro continuamente con gente de diferentes países, creencias, culturas, estado social, etc.

Por último, reflexionando recientemente, me he dado cuenta de que cada día, mi trabajo requiere dedicar más tiempo a la resolución de conflictos y problemas. Y aquí es donde, aplicar los principios bíblicos nunca me ha fallado.


¿Qué oportunidades y desafíos afrontas en tu trabajo?

Yo creo que mi trabajo está lleno de oportunidades. Me encuentro con mucha gente. Llevo en esta empresa 16 años, así que he tenido la oportunidad de desarrollarme profesionalmente, pero más allá de esto, de ganar un cierto respeto entre los compañeros de trabajo, proveedores y clientes, colaboradores en diferentes países. Y me he dado cuenta que no hay una mejor oportunidad de compartir mi fe que con gente que ya me conoce, que sabe cómo soy. Por desgracia, todos sabemos que (por no usar palabras más fuertes) no está de moda ser creyente. Pero es mucho más fácil compartir la fe en un grupo de personas en el que ya eres aceptado y saben cómo eres. Y aquí hay que dar las gracias al equipo de GB Unidos y RZ por la organización de foros de graduados y de apologética, donde podemos crecer y aprender más sobre cómo compartir la fe. Para mi es de gran apoyo e importancia.

Dios me ha permitido aprender siete idiomas (cuatro de ellos en un nivel alto) y por algo será… no es de ser callado… 😉

Como he dicho antes, manejar conflictos desde un punto de visto bíblico también es una gran oportunidad. Las redes sociales están llenas de “frases de sabiduría” con orígenes muy diferentes, sin embargo, la gente que desconoce la Biblia no se da cuenta de que todo esto ya está en las Escrituras…

También hay muchos desafíos. Cada día el egocentrismo impuesto en la sociedad va tomando espacio entre la gente. El consumismo necesita desesperadamente individuos enamorados de ellos mismos, y eso hace que las relaciones sean más difíciles. Otro desafío personal es saber combinar una vida laboral tan cargada con la vida espiritual y la vida familiar.


¿Qué sientes que Dios está haciendo en tu vida y en las vidas de los que te rodean?

“…Sendas Dios hará donde no las hay…” , así que hasta al momento, Él sigue con su plan. La primera parte está relacionada conmigo, es decir, tuve que pasar por un largo camino para llegar a una relación todavía más estrecha con Él. Por otro lado, me está ayudando de enfrentar las dificultades día a día, y levantarme de nuevo con ganas de seguir. Yendo todavía más lejos, quiero ser cada día más como el Jesús. Y eso lo notará la gente que nos rodea – si somos (aún lejos pero) como él – seremos la luz y la sal.


¿Cómo podemos orar por ti?

Cada día necesitamos ante todo la ayuda del Señor y luego de los que están a nuestro lado. Pero ante todo, necesito fuerza en la fe en momentos de debilidad; sabiduría para saber cómo gestionar las situaciones de manera que sea bueno para el mundo y para el Señor, siendo un ejemplo para la gente; y coraje para seguir compartiendo el Evangelio con sabiduría. Como decía John Lennox, para proteger a Jesús, actuando con buena voluntad, Pedro había cortado la oreja del soldado judío que vino a detener a Jesús. Hoy en día, nuestra lengua y acciones son como la espada de Pedro. Puede ser que con toda la buena intención, si nos falta la sabiduría de cómo y cuándo actuar y hablar, en lugar de ayudar a la gente – podemos “cortar orejas”. Así que aquí es donde más necesitamos la sabiduría del Señor.